Las mujeres son minoría en los puestos de responsabilidad tanto en las grandes empresas españolas, como en el Gobierno central y los ejecutivos autonómicos, según un estudio realizado por la Asociación pro Derechos Civiles, Económicos y Sociales (ADECES) en 284 organismos y empresas.

Según datos de la Comisión en enero de 2013, España tiene un 12,3 por ciento de mujeres en los consejos de administración de las principales empresas cotizadas en el Ibex 35, muy lejos del 28,6 por ciento que presenta Finlandia. La asociación ha subrayado lo “contradictorio” que resultan “estos porcentajes tan bajos cuando las mujeres representan el 60 por ciento de los licenciados universitarios”.

En cuanto al sector público, de los catorce cargos analizados en el Gobierno centro, incluyendo presidencia y los ministerios, diez son ocupados por hombres (71,43%) y cuatro por mujeres (28,57%). Mientras, las mujeres presiden tres de las diecisiete comunidades autónomas (el 15,8%): Aragón, Castilla La Mancha y Navarra.

De las 161 consejerías disponibles las mujeres representan el 36 por ciento. Sólo el Principado de Asturias tiene más consejeras que consejeros en su gobierno y tres comunidades (Cantabria, Galicia y Gobierno Vasco) disponen del mismo número de consejeras y consejeros. En el lado contrario se encuentran Aragón y la Región de Murcia que de sus nueve y ocho consejerías respectivamente sólo una la dirige una mujer.

El nuevo cambio de gobierno en las Illes Balears, en mayo de este año, además de aumentar el número de consejerías, ha supuesto un avance en la paridad al incorporar tres mujeres en las consejerías de administraciones públicas, familia y educación. La anterior administración no contaba con ninguna mujer en la dirección de las consejerías.

Por su parte, de las 37 empresas públicas evaluadas sólo cinco (Confederación Hidrográfica del Júcar, Grupo Hunosa, Grupo SEPIDES, Hipódromo de la Zarzuela y el Puerto de Gijón), es decir el 13,51 por ciento, tienen a una mujer en la presidencia.

Para ADECES, estos datos demuestran que “la paridad en los puestos de máxima responsabilidad es una asignatura pendiente”. La asociación entiende que los poderes públicos deben impulsar la paridad es sus actuaciones y extenderla a través de normas porque es “un criterio indispensable para promover la igualdad, el empleo femenino y el reconocimiento al avance formativo de la mujer”.

Tomando como base la directiva de noviembre de 2012 de la Comisión Europea en la que se propone el 40 por ciento de presencia de mujeres en los consejos de administración de las empresas. Una medida que supondrá un estímulo para que las mujeres se incorporen y permanezcan en el mercado laboral y aumenten las tasas de empleo femenino.